Fernando Charry Lara

(Bogotá, 1920 – 2004)

Vida entregada con la más alta fidelidad, dignidad y sobriedad a la poesía es la de este maestro contemporáneo, cuya conciencia es la de un verdadero esteta que, tanto en su depurada y escasa
pero esencial, intensa, misteriosa y bella obra poética como en su lúcida y rigurosa crítica, deja un testimonio auténticamente representativo de la lírica de nuestro siglo. Tempranamente percibió el aletazo de la vocación, pero nunca se ha precipitado al torrente impúdico de la publicidad. Sus |Poemas primiciales aparecieron en los cuadernos de Cántico en 1944 y su primer |libro, Nocturnos y otros sueños (1949), cuando ya su voz era conocida y respetada inclusive por los poetas españoles de la generación del 27, los que tanto habían influido en la generación anterior, la de Piedra y Cielo. Pero Charry no se acomodó ni en el grupo mayor así llamado ni en el post-piedracielismo, nombre con el cual rebasaron a sus contemporáneos. El comprendió y estimuló desde su aparición — y contribuyó a ella— a los muchachos llamados «cuadernícolas» y con este espaldarazo se identificó amistosamente y se unió estéticamente con su núcleo principal, que posteriormente recibió el nombre de «grupo de Mito» porque colaboró en la revista así bautizada en 1955. Después, Charry sólo ha publicados dos libros con creación nueva: |Los adioses (1963) y |Pensamientos del amante(1981). En 1986 se recopiló su obra poética en |Llama de amor viva, que en España se reeditó con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, honor que sólo recibió también Aurelio Arturo. En 1991 se lanzó una nueva y
lujosa edición —con dibujos de Fernando Botero— de su primer libro. La obra crítica de Charry Lara: |Lector de poesía (1975); Poesía y poetas colombianos (1985); |José Asunción Silva: vida y creación — compilación— |(1985) y los prólogos |para Silva de Procultura (1993) y |Saulo de Isaacs editado bellamente por la Universidad del Valle (1993). En 1990 hizo la selección para la antología |Poésie colombienne du XXe siecle, publicada en
Ginebra por Ediciones Patiño con traducciones de Marilyne-Armande Renard. Y en 1996 elaboró el primer tomo de |la Antología de la Poesía Colombiana para la Biblioteca Familiar Presidencia de la República (el segundo tomo lo hizo Rogelio Echavarría). De éstos dos hizo una reedición la Imprenta Nacional en 1997. Fernando Charry Lara ejerció su profesión de abogado (de la Universidad Nacional) en cargos privados y públicos (director de la Radiodifusora Nacional y director de Extensión Cultural de la Universidad Nacional, entre otros). Dicta cátedra en la Universidad de los Andes y en el Instituto Caro y Cuervo, del cual es miembro honorario. Es individuo de número de la Academia Colombiana de la Lengua. En 1994 le ofreció su homenaje el III Encuentro de Poetas Hispanoamericanos «Presencia viva de la poesía», en Bogotá. Rafael Gutiérrez Girardot, autor del más profundo ensayo hecho por un escritor colombiano sobre la lírica de Charry Lara, dice: «Treinta y cinco poemas publicados y elaborados en 40 años son 35 ejercicios logrados de heroísmo sereno y silencioso. Son 35 pruebas de que la poesía no admite lo mediocre. Son 35 | muestras de la lexorbitancia, de que habla Benn, de medidas extremas. La obra poética de Charry no requiere elogios. En ella sobra todo lo que no sea |noble simplicidad y callada grandeza, para decirlo con una frase de Winckelmann. Así como el |Cántico de Jorge Guillén |es fe de vida, así también es la obra poética de Charry noble y callado elogio de sí misma, fe de vida
apasionada por la poesía, fe de vida suprema…». El Nobel de poesía Vicente Aleixandre había escrito en el prólogo para el primer libro de Charry Lara: «Los temas eternos del hombre —el amor, la esperanza, la pena, el deseo, el sueño- transcendidos al mundo que lo rodea… son los de esta poesía, que parece arrastrarse en el vasto aliento de la noche tentable. Un verso, suelto generalmente, otras veces medido, a un tiempo justo y libre, como únicamente puede ser el signo fiel de la comunicación, expresa los anhelos de un corazón entero que no se siente del todo distinto del medio telúrico o cósmico que lo sostiene y envuelve…». Pedro Salinas escribió sobre |Los adioses: «Es un |libro, no una mera colección de poesías, una visión de la vida a través de lo poético. Tiene lo principal de un poeta: una |dirección visionaria, un modo de acercarse a las cosas, suyo…».
Enrique Anderson Imbert, en la |Historia de la Literatura Hispanoamericana (1974), se refirió a esta poesía «de reminiscencias deliberadamente vagas, desvanecidas. Sueña con sombras y así su mundo íntimo se va poblando de distraídos, sonámbulos fantasmas hechos de polvo y de nostalgia».

  • Texto extraído de Quién es quién en la poesía colombiana (Bogotá, 1998), de Rogelio Echavarría. Primera edición: Ministerio de Cultura – El Áncora Editores. Puede consultar este material en nuestra biblioteca con la signatura topográfica: R8861 / E132q T. I

El 10 de agosto de 2000, la Casa de Poesía Silva realizó un homenaje a Fernando Charry Lara con una serie de conferencias, entre ellas, «El mapa poético de Fernando Charry Lara», por Pedro Alejo Gómez Vila.

A continuación compartimos dicha conferencia.